jueves, 21 de noviembre de 2013

Entrevista a Guillermo Cabrera Infante. Programa “A fondo”. 7. “O”, Offenbach y las mujeres.



Este libro [“O”], es un libro… también sorprendente…

-Ese es un libro inglés. Es  un libro todo compuesto en Londres. Y mayormente dedicado a Londres. Es decir… hablo del Swinging London, en que yo participé, porque llegué a Londres en el año 66, cuando estaba en plena efervescencia, cuando los Beatles eran un fenómeno mitológico… y describo ahí su grandeza y caída. En el primero de los ensayos… Hay también un ensayo dedicado a la literatura de Corín Tellado, a la que yo llamo “pornógrafa inocente”. Hay un capítulo dedicado a mi gato que es el centro de nuestra casa. Es casi un gato religioso, un gato egipcio, que se llama Offenbach…

Creo que tenemos unas fotos por ahí de la casa y del gato, que en algún momento, no sé si lo habrán visto nuestros espectadores. Se llama Offenbach…

-…Offenbach

¿Y?

-Es un gato muy curioso, es un gato siamés que nos prestaron un día. Es decir… una amiga nuestra, había obtenido este gato como un regalo, y ella venía a España y no podía traerlo porque hay unas leyes muy estrictas con respecto a la introducción de animales en Inglaterra, y decidió dejarlos… dejarlo con nosotros. Entonces cuando ella regresó dos semanas más tarde se había dado cuenta que el gato, que era muy joven, tenía apenas dos meses, había encontrado la familia a la que había sido destinado, y nosotros, a nuestra vez, habíamos encontrado el animal con el que íbamos a convertirse en el centro de nuestra casa. Y Offenbach es un gato muy curioso porque suele, inclusive hacer bromas conmigo; es decir, yo tengo una silla en la que me siento a leer los periódicos, después del almuerzo, y él siempre, a esa hora, se sube en la silla y me toma el puesto. Entonces yo hago como que lo saco de la silla violentamente y entonces viene Miriam Gómez y me regaña a mí por portarme así con él, y acepta muy de buen grado que nosotros hagamos esta especie de teatro con su posesión de la silla.


¿Por qué cuando habla de su esposa, Guillermo, habla de Miriam Gómez, en vez de decir “mi mujer” o “mi esposa”?

-Porque ella tiene una entidad aparte de la mía. Es decir ella era una actriz conocida en Cuba. Ella fue protagonista de la primera película hecha después de la Revolución. Y siempre me acostumbré a llamarla por su nombre y su apellido.

¿Y ella cómo le llama a usted?

-Guillermo…

¿Guillermo Cabrera?

-No, Guillermo solamente.

Bien. ¿No ha habido hijos en este segundo matrimonio?

-No. Ninguno, no. Me he dedicado a educar a mis hijas del primer matrimonio que están conmigo en Inglaterra.

¿Y la vida en Londres no como muy… como muy diferente de la vida tradicional de un cubano acostumbrado a la caricia del sol, la…

-Nosotros, especialmente Miriam Gómez y yo, le echamos mucho de menos al trópico. Y nos sentimos en Londres apesadumbrados por la cantidad de días grises y días nublados, y días  con lluvia que hay en Londres. No hablar del frío, que es húmedo y desagradable, pero esto me permite a mí también un recogimiento que es muy bueno para trabajar. Es decir cuando no hay la excusa del sol afuera brillando, en que uno tiene deseos de salir y tomarlo un poco. Yo me siento en esos días grises a escribir, y lo hago mucho mejor que… pues… lo hacía, por ejemplo, en Cuba, donde yo perdí tanto tiempo con la política, y con las mujeres.

¿Con las mujeres usted cree que fue perderlo también?

-Sí. En cierta forma, y precisamente este libro mío, esta próxima novela mía, que se llama Cuerpos divinos es una… tratar de describir esos años en que yo me dedicaba más bien a la persecución de las mujeres, que a ejercer mi oficio literario.

¿Qué años eran esos?

-Esos… los años 1957… a partir del 57 hasta el año 61, cuando me casé definitivamente con Miriam Gómez. Y cuando me hice un poco más serio.

¿Ahí cerró usted la puerta a todas esas… cosas que usted considera que eran pérdidas de tiempo?

-Sí. Ahí comencé a abrir mi biblioteca, y a cerrar la parte de mi vida… erótica.

Miriam Gómez Y Guillermo Cabrera Infante. Fotografía de Herman Puig.

Adenda:

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